viernes, 27 de agosto de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
Modo: extremo.
Entré a casa. Un departamento sobre Av. Santa Fe. En la puerta me crucé con una mujer que tocaba uno de los tantos timbres. Yo pasé con la llave y a ella no la invité a pasar. Yo no podía parar. No puedo parar. La observé mientras esperaba el ascensor interrumpiendo la lectura de las primeras páginas de un libro de Wernicke. Parecía venir a trabajar.
Vivo en un departamento como tantos. Medio cuadrado, medio no. Casi nada en escuadra. Algunas puertas de más. Algunos espacios extraños. Fui a terapia temprano. No tanto. Tomé un café con leche y una medialuna por ahí. No puedo parar. Me he peleado con todo y con todos. Ahí fue que volví a leer. Y no paré.
Leo. Sigo leyendo. Me conmuevo, sí. Pero no puedo parar. Antes no podía parar de hablar. Ahora no puedo parar de leer. Me pelee con todo y, ya solo, tampoco puedo parar.
"Zen hay que ser en la ciudad, aLe" me dijo mi maestro Iasparra. Pero por más que intente verlo de otra manera me sigue sonando a una exigencia más.
Entro al ascensor sin dejar de leer. "Chacareros", primera edición. Bello. Y no puedo parar. El sonido ambiente son las aspiradoras que tampoco paran, en este edificio que no para, en este lugar en el que nada para. Estos departamentos se dejan para salir a trabajar, se limpian a solas y se vuelven a habitar con ese olor a falsa tranquilidad.
Termino el primer capítulo parado en el palliere. Llave y entro. El falso orden habitual pero no por suerte ese olor asqueroso que invita a una pasiva felicidad. Falta poco para que llegue a casa Mercedes, una de esas mujeres simples y bellas que limpian, nos lavan y nos planchan contribuyendo a la mentira de creernos oportuna y valiosamente ocupados.
Angustia, mucha. La ansiedad que grita. No sé si es ella o yo quien no para. Me siento a escribir y no corrijo. Ayer me pregunté: ¿Y si no soy fotógrafo y en realidad lo mío es escribir? Todo es duda sin tiempo para dudar. Seré Zen cuando pueda y donde pueda. Mientras tanto todo es seguir y seguir sin que nada ni nadie pueda parar y en esta soledad profunda, egoísta y casi infantil, no dejaré de preguntarme si ésta es mi verdadera ficción o simplemente la puta realidad.
Vivo en un departamento como tantos. Medio cuadrado, medio no. Casi nada en escuadra. Algunas puertas de más. Algunos espacios extraños. Fui a terapia temprano. No tanto. Tomé un café con leche y una medialuna por ahí. No puedo parar. Me he peleado con todo y con todos. Ahí fue que volví a leer. Y no paré.
Leo. Sigo leyendo. Me conmuevo, sí. Pero no puedo parar. Antes no podía parar de hablar. Ahora no puedo parar de leer. Me pelee con todo y, ya solo, tampoco puedo parar.
"Zen hay que ser en la ciudad, aLe" me dijo mi maestro Iasparra. Pero por más que intente verlo de otra manera me sigue sonando a una exigencia más.
Entro al ascensor sin dejar de leer. "Chacareros", primera edición. Bello. Y no puedo parar. El sonido ambiente son las aspiradoras que tampoco paran, en este edificio que no para, en este lugar en el que nada para. Estos departamentos se dejan para salir a trabajar, se limpian a solas y se vuelven a habitar con ese olor a falsa tranquilidad.
Termino el primer capítulo parado en el palliere. Llave y entro. El falso orden habitual pero no por suerte ese olor asqueroso que invita a una pasiva felicidad. Falta poco para que llegue a casa Mercedes, una de esas mujeres simples y bellas que limpian, nos lavan y nos planchan contribuyendo a la mentira de creernos oportuna y valiosamente ocupados.
Angustia, mucha. La ansiedad que grita. No sé si es ella o yo quien no para. Me siento a escribir y no corrijo. Ayer me pregunté: ¿Y si no soy fotógrafo y en realidad lo mío es escribir? Todo es duda sin tiempo para dudar. Seré Zen cuando pueda y donde pueda. Mientras tanto todo es seguir y seguir sin que nada ni nadie pueda parar y en esta soledad profunda, egoísta y casi infantil, no dejaré de preguntarme si ésta es mi verdadera ficción o simplemente la puta realidad.
miércoles, 25 de agosto de 2010
Momento histórico.
"No" a la pulseada.
http://www.youtube.com/watch?v=gVqVgvLSe1A
[no pude embeddearlo!]
http://www.youtube.com/watch?v=gVqVgvLSe1A
[no pude embeddearlo!]
lunes, 23 de agosto de 2010
Ni vos ni yo.
Hoy hice enojar y/o llorar a personas que quiero. Bueno, no. No soy tan bueno. Ellos tampoco.
viernes, 20 de agosto de 2010
Marica.
Hace unos días la belleza me sonrió. Ayer la violencia, encarnada en una pendejita de 8 años, me dijo 'marica' y me acusó de hablar como tal. La vida misma. No regala nada. Las cosas que no cambian. Las que sí cambian. Los que cambiamos. Soy marica, sonrío porque existo y, muy a mi manera, debo ser bello.
miércoles, 18 de agosto de 2010
martes, 17 de agosto de 2010
Sin eso.
Quizá tengamos que sacar esa foto buena de la edición general de quiénes somos. Quizá sólo sin esa figurita pueda funcionar uno. Renunciar a algo placentero o aparentemente bueno. Difícil. Sí.
domingo, 15 de agosto de 2010
Pensado.
Odio pensarme. Sin embargo me doy cuenta de lo poco que leo. De lo poco que miro. De lo poco que fotografío. Entonces no sé bien qué es esto que siento, hoy, de que vivo mucho. ¿O será que mucho es lo que me pienso?
Hermoso es la belleza.
Fui hoy al CCR a ver las fotografías expuestas en el marco del Festival de la Luz. Ninguna me conmovió. Ninguna me interrogó. Fue evidente que me di permiso para que no me sucediera nada con ninguna imagen. Conforme con mi apatía me crucé con un varón. Era bello. Escandalosamente bello. De salida, se lo dije. Me sonrió. Hoy me conmovió ver la belleza. No estaba colgada ni proyectada. Caminaba. Hermoso. Y me sonrío. A mí. Hoy. La belleza.
miércoles, 11 de agosto de 2010
lunes, 9 de agosto de 2010
Dicho o inventado.
¿De dónde habré sacado que tengo que mirarme?
¿Quién me habrá dicho que tengo que descubrir lo que quiero?
¿Cuándo di por hecho que tenía que llegar a saber quién soy?
Y sin quererlo, me sigo mirando. Matame. Ya.
¿Quién me habrá dicho que tengo que descubrir lo que quiero?
¿Cuándo di por hecho que tenía que llegar a saber quién soy?
Y sin quererlo, me sigo mirando. Matame. Ya.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)




