viernes, 23 de diciembre de 2011

entonces paró para llover.

Acá garúa.
El pavimento está más gris que "gris",
las sombras gotean amor
sobre algunos paraguas perdidos
que potregen a los corazones solos.

jueves, 3 de marzo de 2011

"No", "No", "No"

Hoy sí quiero llorar. Será por esas cosas que son como tienen que ser, pero no como uno querría. La desesperación se vuelve inminente y hoy, más que nunca, juro no querer ser quien soy.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Desconcierto.

No entiendo para qué aprendemos, si después tenemos que hacer justamente lo que hacíamos antes de aprender.

jueves, 3 de febrero de 2011

Alfredo se queda [o Desayunar solo]

Plena luz de día nublado.
La mirada de intriga de la compañía provisoria.
Este botellón de agua agradece lo potable.
Nada para decir.
Miradas. No tengo ganas de hablar.
Pero no puedo evitar ver.
¿Cerrar los ojos?
Veo igual. Ya conozco.
Tendría que recluirme en lo desconocido.
¿Y mi cámara? Guardada.
No hay fotografías de este desayuno.
Falta. Mucho.
La yerba para el mate.
Alguna otra opción para comer.
Lejos, cerca de casa,
alguien come. Alguien.
No está mal.
Mas no está bien.
Lo acompaña quien quiere acompañarlo.
De lejos se siente más el rencor.
Siempre es una opción.
No hay cosa que esté exenta del peso,
agotador y dudoso,
del decidir.

25/01/2011